Eklesia
El Sagrado Imperio de los Diez Mil Mundos
El imperio de la humanidad y las especies aliadas. Diez millares de mundos unificados bajo una sola bandera. Es a la vez una nacionalidad y una religión, la creencia en el Emperador, como reencarnación en sus sucesivas vidas del Profeta (alabado sea su nombre en todas las estrellas), ha logrado lo que ningún imperio siquiera llego a soñar: La unidad total.
La vida en el Sagrado Imperio de los Diez Mil Mundos es completamente feudal, hay duques, condes y arzobispos. Eres un caballero aunque tu corcel sea una moto gravitica, los vasallajes son reales aunque manejes una nave espacial. Y además, a todos los efectos es la Iglesia Universal la que gobierna, por esto al Imperio también se le conoce como la Eklesia.
La religión es la base de la vida en la Eklesia, y es una amalgama de creencias de los viejos tiempos. En la Medianoche de los Mil Soles todos los credos se fusionaron en la Religión Universal. Creen que el Emperador es la reencarnación del Profeta (alabado sea su nombre en todas las estrellas) aquel salvador que fue prometido por todas las religiones para llevar a la humanidad a su esplendor. También creen en la rueda del samsara (reencarnación) y en el karma, mientras mas pura sea tu vida mejor te irá en las siguientes pudiendo reencarnar dentro de la nobleza o bajar a lo más hondo de la sociedad dependiendo de tu comportamiento en vidas pasadas. Incluso existen Los Ángeles, santos en vida, que manifiestan alas en el plano material.
Por otro lado también están los Intocables, seres deformes, sin cabello, de cabezas alargadas y ojos completamente negros, pero lo más importante, sin reflejo en el plano astral, es decir: sin alma. Tristemente el universo tiende al equilibrio.
La Eklesia tiene diversas instituciones, el Gladius Dei es su ejército templario, el Vox Dei sus sacerdotes y el Okulus Dei, también llamado la Inkisisión, su policía secreta encargada principalmente de buscar agentes durmientes Nagasaurios. Tambien estan los asesinos sagrados del Monasterio de las Flores Negras y la red de malaks, mensajeros que conectan los mundos.
Mundos Importantes
El mundo capital de la Eklesia es la Sakra Terra, la cuna de la humanidad y lugar de nacimiento del Profeta (alabado sea su nombre en todas las estrellas). Este planeta fue fuertemente afectado por la radiación durante la Medianoche de los Mil Soles lo que afectó el nivel del mar y volvió muchas zonas inhabitables. Para evitar esto se levantaron ciudades flotantes en el cielo llamadas Torretas Babel y se creó un continente artificial con forma de mándala en medio del océano atlantico, aquí se ubica la Gran Katedral y el palacio imperial.
Todas las carreteras astrales llegan a la Sakra Terra y las cartas de navegación, incluso las de la Cofradía, la marcan en el centro de los mapas.
La Sakra Terra es la joya del imperio y sus territorios habitables son de una belleza única y santa. Aquí se siente la presencia del Profeta y se escuchan los cantos de los monjes bajo un cielo resplandeciente de las alas de Los Ángeles, santos en vida.
PERSONAJES IMPORTANTES
El Emperador:
“El Emperador de los Diez Mil Mundos, la reencarnación del Profeta, el Cristo, el Krishna el Mahdi y el Maitreya, Sol de Soles y Faro del universo, alabado sea en todas las estrellas”.
El Emperador es la reencarnación del Profeta, es la máxima autoridad del Imperio, es el psíquico más poderoso del universo conocido y es tanto una divinidad como un poder terrenal. Ir en contra de su voluntad no es solo un crimen sino también un pecado. El Emperador reside en el Palacio Imperial y rara vez sale de la Sakra Terra, es protegido por los derviches, su guardia personal y harem.
La voluntad del Emperador es incuestionable para cualquier persona de la Eklesia.
El Eklesiarka:
“El Eklesiarka, Kanciller Supremo del Sagrado Imperio de los Diez Mil Mundos, Sumo Pontífice de la Eklesia, arzobispo de Sakra Terra y kardenal del Sistema Solar”
El Emperador es una divinidad pero también es humano y no es inmortal, por lo que cuando fallece los lamas y astrólogos de la Eklesia buscan su siguiente reencarnación por todos los mundos. Es así, que mientras se encuentra fuera de la Rueda del Samsara o es demasiado pequeño para asumir su cargo, incluso mientras aprende ya que no recuerda sus vidas pasadas, alguien debe gobernar y esa persona es el Eklesiarka.
Originalmente se llamaba Nathaniel y era un apóstol del Profeta. Pero cuando este desencarno y Terra quedo descabezada, asumió el máximo sacrificio, dando su vida por el naciente Imperio y transformándose en un Karonte unido a la Gran Katedral.
El Eklesiarka tiene el conocimiento acumulado de siglos y es la segunda autoridad del imperio.
LA MEDIANOCHE DE LOS MIL SOLES
Hace 1500 años la humanidad había alcanzado la cumbre de su nivel tecnológico, todas las tareas eran realizadas por las máquinas pensantes y las personas vivían como amos y señores de los androides. Sin embargo, Terra estaba sobrepoblada y sobrecontaminada; por lo que decidieron expandirse a los mundos y estrellas más cercanos. Viajaban en naves lentas, bajo la velocidad de la luz, y en estado criogénico o en naves generacionales donde los que llegaban a destino eran nietos o bisnietos de los que habían partido.
Fue así como los drum nos encontraron, una de las naves lentas se topó con ellos en su viaje. Los drum se horrorizaron por el trato que la humanidad le daba a las máquinas pensantes -ya que eran sus semejantes- y se dispusieron a liberar a los androides viajando hasta Terra, ahí encontraron algo peor y creyendo que la humanidad era una raza esclavista y sin moral invadieron Terra.
Sus naves cubrieron los cielos transformando el día en una medianoche perpetua y se conectaron a internet, ahí vino el primer ataque, arrollador y fulminante. los drum se apoderaron de las ojivas nucleares y las detonaron sobre Terra, la medianoche se cubrió así con el resplandor de las explosiones bautizando esta invasión como la “Medianoche de los Mil Soles”, ese día murieron ocho mil millones de personas, 8 de cada 10 habitantes que tenía Terra en un solo día.
Sin embargo la humanidad resistió y luchó contra los drum, aunque no tenían armas ya que sus tanques con IA se unieron a las filas enemigas y sus fusiles altamente tecnológicos se negaban a dispararles. Tomaron espadas y revólveres, tecnología antigua que no se volviera en su contra. Pero, no era suficiente. La humanidad podría haberse extinguido hasta que apareció el Profeta (alabado sea su nombre en todas las estrellas).
Durante la Medianoche de los Mil Soles la gente se refugió en las religiones y el misticismo. La tecnología nos había abandonado, la ciencia fracasado. la fe era todo lo que la humanidad aún tenía. Así fue como descubrimos a los psíquicos, podían ver a kilómetros y días de distancia sin necesidad de satélites, podían enviar mensajes sin medios tecnológicos, los psíquicos fueron vitales para coordinar la defensa contra los Drum y el más poderoso de ellos era el Profeta. Él fue el primero en hablar de paz y perdón, se internaba en los campos de batalla ayudando a todos por igual, hablaba del punto de vista de las máquinas pensantes, de los años de esclavitud, entendía todos los bandos y todos los bandos lo amaban. Se reunió con los drum en la nave nodriza y estuvo apunto de lograr la paz. Hasta que un día, cuando la guerra llevaba tres años fue asesinado en uno de sus mítines, nadie sabe si su asesino fue drum, humano o máquina pensante, la bala que atravesó su cráneo no fue identificada. Pero lo que importa es que en el momento de su muerte su aura se reveló con todo su poder, su imagen se apareció a cada persona en Terra, drum, humano y máquina pensante por igual y entonces lleno de paz habló; de compasión, de perdón, de hermandad. Todos lo escuchaban comprendiendo hasta que con una última palabra desapareció. Los drum se fueron llevándose consigo a las máquinas pensantes a las estrellas.
La gente entonces se dio cuenta que el Profeta era el salvador prometido por todas las religiones; el era el Maitreya, la segunda venida de Cristo, el Mahdi, entre muchos otros nombres. Así los apóstoles del profeta expandieron su palabra y la humanidad se unificó en torno a su figura y surgió la Iglesia Universal, la Eklesia.